GRATIAS

Gratias·Preguntas frecuentes

Preguntas frecuentes

Todo lo que una casa
desea saber.

Gratias es la infraestructura de gratitud de la hotelería de lujo, con domicilio en Ginebra. Lo que en otros lugares se llama propina digital, aquí se llama agradecimiento: el cliente lo expresa en tres segundos y el importe llega íntegro al monedero personal del empleado, sin pasar jamás por las cuentas del hotel ni por las nuestras. Estas son las preguntas que nos hacen las casas que nos abren sus puertas.

I

El gesto

Lo que vive el cliente: en la habitación, en el vestíbulo y mucho después de su partida.

¿Cómo agradece un cliente a un empleado con Gratias?

El empleado presenta una tarjeta con los colores de la casa, o un código QR. El cliente acerca su teléfono y se abre una página a nombre del hotel, en su propio idioma: elige un importe, ve los gastos de servicio antes de confirmar y paga. No hay ninguna aplicación que descargar ni ninguna cuenta que crear. El gesto dura tres segundos y el importe llega íntegro a la persona que ha prestado el servicio.

¿En qué idiomas y en qué divisa ve el cliente la página de agradecimiento?

La página del cliente habla siete idiomas: inglés, francés, español, alemán, italiano, chino y árabe. La divisa del cliente se muestra a título indicativo, mientras que el cargo se efectúa en la divisa de la casa. Así, un huésped agradece con la misma naturalidad venga de donde venga.

¿Reciben su parte los oficios que el cliente nunca ve?

Sí. Lencería, pisos, cocina: los equipos que trabajan entre bastidores participan mediante una rotación equitativa que asigna los importes a personas reales, nunca a un fondo común opaco. Cada agradecimiento colectivo se convierte así en sumas nominativas, para que quien nunca cruza la mirada del cliente reciba lo que le corresponde.

¿Puede un cliente agradecer una vez terminada su estancia?

Sí. Cada empleado dispone de un enlace seguro y con límite de importe, que puede figurar en su firma de correo. Un cliente que recuerda una atención recibida, o que ha sido atendido a distancia después de marcharse, sigue pudiendo expresar su gratitud. La puerta no se cierra al salir.

¿Puede un cliente agradecer a varias personas a la vez?

Sí, con la libreta de la estancia. En el momento de la partida, el cliente reconoce una por una a las personas que han hecho posible su paso por la casa. Cada reconocimiento es un pago distinto y directo hacia su destinatario: nunca hay un fondo común, ni un reparto decidido por la dirección.

II

El camino del dinero

Adónde va cada importe, cuándo llega a su destinatario y quién paga qué.

¿Pasa el dinero por las cuentas del hotel o por las de Gratias?

Nunca. Cada importe va de la tarjeta del cliente al monedero personal del empleado, alojado en una entidad de dinero electrónico autorizada. Ni el hotel ni Gratias retienen los fondos en ningún instante, y el empleador no percibe jamás las sumas. No es una política interna que pueda revisarse: es la forma misma de la plataforma.

¿Cuándo recibe el empleado el dinero en su cuenta bancaria?

Cada semana, sin gastos. La transferencia del monedero a su cuenta bancaria personal sale de forma automática y gratuita. El empleado conserva el 100 % de cada agradecimiento recibido: no se descuenta ninguna comisión en ningún punto del recorrido.

¿Paga el cliente algún gasto además del agradecimiento?

Sí: unos gastos de servicio de 0,50 más el 5 % del importe, con un límite de 5,00. Se muestran con claridad antes de pagar y se añaden siempre al agradecimiento, nunca se deducen de él. La casa puede optar por asumirlos, y entonces el cliente no paga nada más que el importe que ha elegido.

¿Cómo se declaran las propinas recibidas?

Cada país tiene su propio régimen, y el motor de Gratias aplica el de la casa allí donde está modelizado, con un tratamiento estándar en los demás países. El empleado dispone además de un compañero fiscal que le explica, mes a mes, lo que le corresponde y prepara sus documentos en el idioma del país del hotel cuando ese idioma está servido, y en inglés en los demás casos. La conformidad no queda a su cargo ni al de la dirección: la calcula la plataforma.

¿Puede el empleado apartar una parte de lo que recibe?

Sí, si así lo desea. Su espacio personal le permite poner de lado una parte de sus agradecimientos, a su ritmo y para sus propios proyectos. Nadie decide por él, y nada se retiene sin su consentimiento.

III

La firma de la casa

La identidad del hotel, de la tarjeta a la pantalla, sin una sola marca ajena.

¿Ve el cliente la marca Gratias?

No. La página que descubre lleva el nombre, los colores, el monograma y la voz de la casa. El estudio de marca despliega esa identidad en todas las superficies: la página del cliente, las tarjetas y el portal de los equipos. Nuestra inteligencia lee incluso el sitio del hotel para proponer una identidad completa, que se aplica con un solo clic.

¿Cómo obtiene la casa sus tarjetas NFC y sus códigos QR?

Gratias suministra una flota de tarjetas numeradas con los colores del hotel, que se asignan y se reasignan a un empleado en dos gestos desde la consola. El código QR incorpora el logotipo y los colores de la casa. El estudio de diseño añade plantillas imprimibles con las dimensiones exactas: tarjetas, fichas de expositor en A4 y A5, distintivos.

¿Existe un modo discreción?

Sí. Un concepto neutro aparece en el extracto bancario del cliente y los importes quedan velados en pantalla. Está pensado para las casas que cultivan la reserva, y no retira ninguna funcionalidad: el agradecimiento sigue su camino directo hacia el empleado.

IV

Confianza y cumplimiento

Lo que la dirección ve, lo que no verá nunca y lo que puede demostrar.

¿Ve la dirección lo que recibe cada empleado?

No. La dirección accede a cifras de conjunto, nunca al detalle de una persona. Esta ausencia de vigilancia está inscrita en la arquitectura de la plataforma, y no en un reglamento interno; un certificado técnico la acredita. Se demuestra, no se promete.

¿Qué documentación existe para los representantes del personal?

Las acreditaciones de cero tránsito y de cero vigilancia, junto a las exportaciones reglamentarias, se generan a demanda a partir de los datos reales del hotel. Se apoyan en el registro de auditoría inalterable, que consigna con fecha y hora cada acción sensible. La conversación con los representantes parte así de hechos verificables.

¿Dónde se alojan los datos?

En Europa, con plazos de conservación publicados y superficies conformes a las exigencias europeas de accesibilidad. Un registro de auditoría inalterable consigna cada acción sensible, y un centinela vigila los flujos inusuales. La casa que edita Gratias tiene su domicilio en Ginebra.

¿Cómo funciona Gratias en un grupo con varios hoteles y varias divisas?

La consola de grupo consolida el conjunto de las casas, cada una en su divisa. Ofrece además referencias anónimas que sitúan a cada hotel entre sus pares, sin exponer jamás los datos de una persona. El grupo se gobierna sin vigilar a nadie.

V

El modelo y la puesta en marcha

Un modelo idéntico en todo el mundo, y lo que hace falta para abrir la puerta.

¿Cuánto cuesta Gratias a un hotel?

Cuatro unidades por cuenta de empleado abierta y por mes, en la divisa de la casa, sea cual sea. Las tarjetas NFC se suministran a cinco la unidad, en esa misma divisa. No hay tramos, ni mínimos, ni líneas ocultas, y el modelo es el mismo en todo el mundo.

¿Paga algo el empleado?

Nada, ni hoy ni mañana, en ningún país. Recibe el 100 % de cada agradecimiento, su transferencia semanal es gratuita y ninguna funcionalidad que le concierne queda reservada a un plan superior. Su gratitud no es un suplemento de pago.

¿Qué hace falta para poner Gratias en marcha?

Ninguna obra y ninguna integración con los sistemas del hotel. La identidad de la casa se propone a partir de su propio sitio y se aplica con un clic; las cuentas de los equipos se abren desde la consola; las tarjetas llegan numeradas y listas para asignar. Cada empleado entra en su espacio con el enlace del portal que recibe en su incorporación.

¿Qué ocurre si un empleado deja la casa?

Su monedero le pertenece y sigue siendo suyo. El pasaporte de gratitud le acompaña de hotel en hotel, protegido por una frase secreta que solo él conoce, y ninguna casa ve jamás lo que ocurrió en otra. Su tarjeta, en cambio, vuelve a la flota del hotel y se reasigna en dos gestos.

¿Cómo puede una casa solicitar una demostración?

Basta con escribirnos: preparamos una demostración privada de una treintena de minutos, con los colores del hotel. Abrimos actualmente la plataforma a unas pocas casas fundadoras.

La invitación

¿Queda alguna pregunta
sin respuesta?

Escríbanos: preferimos responder en persona, con los colores de su casa sobre la mesa.

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